Contenedor – 20 años
Lo que se cuece dentro
Contenedor es mucho más que un restaurante. Desde hace más de veinte años, este espacio del centro de Sevilla se ha convertido en un punto de encuentro donde conviven gastronomía, arte, música y vida de barrio. Un lugar donde siempre están pasando cosas.
La identidad visual nace precisamente de esa idea: un espacio capaz de contener experiencias. Por ello, el logotipo adopta la forma de un contenedor abierto que actúa como marco para todo lo que sucede en su interior. Una estructura sencilla, reconocible y flexible que se convierte en el eje de todo el sistema gráfico.
La silueta incorpora además una pequeña manivela como homenaje a Aurelia, una máquina creada por el fundador del proyecto con la que los visitantes podían fabricar sus propias tarjetas. Un detalle cargado de historia que conecta la nueva identidad con el espíritu creativo y artesanal que siempre ha caracterizado al espacio.
Una identidad viva
Lejos de construirse sobre un único lenguaje visual, la marca se desarrolla a través de cuatro universos gráficos inspirados en los pilares que dan forma a Contenedor:
Arte y cultura, representados por ilustraciones orgánicas y elementos vinculados a la creación artística.
Música, presente en la programación habitual del espacio y convertida en un lenguaje visual propio.
Historia y barrio, reflejados mediante referencias ornamentales inspiradas en el patrimonio y el entorno que rodea al restaurante.
Gastronomía, representada a través de ingredientes, texturas y elementos relacionados con la cocina y el producto.
Cada uno de estos universos puede ocupar el interior del contenedor, generando una identidad dinámica y cambiante que mantiene siempre una misma estructura visual.
Un sistema para evolucionar
La flexibilidad era una parte fundamental del proyecto. El sistema permite adaptar la marca a distintos soportes, eventos y necesidades sin perder reconocimiento. Desde aplicaciones corporativas hasta piezas promocionales, redes sociales o merchandising, la identidad se comporta como el propio espacio: abierta, diversa y en constante transformación.
Porque en Contenedor nunca ocurre una sola cosa.
Siempre hay algo más ocurriendo dentro.
Fecha
1 de junio de 2026